Esta lámpara de pared LED con sensor activo combina el control automatizado de la iluminación con una estructura resistente a la intemperie. Cuando el detector interno registra movimiento, la iluminación se activa al instante, proporcionando una visibilidad clara en senderos, entradas y patios al aire libre sin necesidad de accionar un interruptor manualmente. La carcasa exterior está fabricada con metal negro de alta densidad, elegido específicamente para soportar una exposición ambiental prolongada.
Configuración técnica
El consumo eléctrico se minimiza mediante la tecnología de tiras LED integrada en el chasis principal. Con exactamente 80 centímetros en su dimensión más larga, la unidad se instala fácilmente en muros de contención de jardines, superficies de terrazas, techos de pasillos o columnas de porches. El módulo del sensor funciona continuamente durante la noche, activándose solo cuando se aproxima alguien y reduciendo la intensidad poco después de su partida para ahorrar energía.
- El acabado negro totalmente metálico protege los componentes internos de la humedad y el deterioro causado por el sol
- La longitud de 80 centímetros permite una colocación flexible en rutas de paso estrechas y amplias
- Las matrices LED conectadas directamente eliminan la necesidad de sustituir bombillas y reducen los costes eléctricos mensuales
- La detección automática ilumina entradas de vehículos, patios, rellanos de escaleras y pasillos interiores
Fija la lámpara a una superficie vertical plana y conéctala al circuito eléctrico existente. Una vez instalada, el amplio campo de detección cubre eficazmente a los peatones que se aproximan, transformando los pasillos que antes estaban a oscuras en zonas iluminadas de forma segura.